Los Carpetanos

Durante el último milenio antes de Cristo se configuran las etnias prerromanas de la península Ibérica. Los carpetanos, cuyo origen hay que buscarlo en las invasiones previas de pueblos indoeuropeos o protocélticos, fueron tribu de filiación y costumbres celtas que habitó en el centro-Sur peninsular,  junto al Tajo y afluentes.
Las raíces de la formación de este pueblo se sumergen en la cultura de las Cogotas I, que representa la Edad del Bronce final en una extensa área peninsular entre la que se encuentra la zona donde habitaron los carpetanos.
Los carpetanos son los primeros manchegos de los que tenemos noticia en la Historia, incluyendo dentro del término manchego a los esforzados habitantes del gran poblachón que existe al sur de los Montes Carpetanos, que así denominó Quevedo a la capital de España.

La Pátera de Titulcia

También denominada popularmente Medusa de Titulcia, es una pátera de plata y oro, del tipo phiále mesómphalos (o patera umbilicata en latín), que data de entre el siglo IV y el siglo III a. C. Muestra la cabeza de un felino adornada con serpientes, y perteneció a la tribu prerromana de los carpetanos.

Se trata de un plato de poco fondo, que se usaba en ceremonias y ritos religiosos de la Antigüedad, como la libación, y que iconográficamente reúne elementos helenísticos.
La incluyo en primer lugar, como símbolo del pueblo carpetano y por tratarse de una pieza única en España, por los materiales que la conforman, su ornamentación y por ser la única patera encontrada en una excavacación científica, en una zona habitada despues por los romanos y que actualmente se exhibe en la exposición permanente del Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid en Alcalá de Henares.

LAS TRIBUS PRERROMANAS:

Ocuparon la Meseta Sur, abarcando las actuales provincias de Madrid, Toledo y el norte de Ciudad Real, aunque ya sabemos que es difícil definir las fronteras exactas de estas tribus. Sus límites eran el río Guadiana al sur, los celtíberos por el este, los vettones por el oeste y el Sistema Central por el norte.

En la actual comunidad de Madrid habitaron dos pueblos prerromanos de origen celta, estos dos pueblos son: Los Carpetanos y los vettones.

·         Carpetanos: ocupan el centro de la península, la llamada Carpetania  ocupa la mayor parte de la actual comunidad de Madrid, la provincia de Toledo, parte de la de Ciudad Real , Guadalajara y Cuenca.

Los límites de la Carpetania no están fijados de forma exacta, pero podemos fijarlos de la siguiente forma: 

 Norte: las fronteras son la Sierra de Guadarrama y Siguenza limitan con pueblos de origen celta: celtíberos  y vacceos
 Sur: se puede fijar la frontera en el rio Guadiana limitando con los pueblos iberos de los oretanos y turdetanos
  Este: donde los limites pueden ser más confusos al no existir accidentes geográficos relevantes pero podemos estimar que llegaron al rio Tajo entre Entrepeñas y Bolarque, se estima que Motilla del Palancar puede ser el limite más oriental de la Carpetania. Limitaban con los celtiberos de origen celta  y oretanos que son iberos
 Oeste: Rio Alberche y sierra de Guadarrama  donde limitan con los vettones de origen celta.

Los Toros de Guisando (Ávila)   foto J.J.Prieto

·         Vettones: Pueblo celta creador de la cultura de los verracos (toros de Guisando por ejemplo) que ocupan el oeste de la Comunidad de Madrid entre el rio Alberche y la Sierra de Guadarrama.

Sus únicas industrias eran las del hierro y el tejido de sagos, piezas ásperas de lana parecidas en su aspecto a la de las cabras salvajes, lo que revela su origen nómada pastoril, así como la costumbre, muy censurada por los romanos, de utilizar los orines para lavarse el cuerpo y los dientes

Soldados carpetanos

Los carpetanos aparecían entre los pueblos de la meseta que lo pasaron muy mal, con el paso de Aníbal cual torbellino huracanado por estas tierras áridas y duras, y que después de ser vapuleados con estrépito por los pérfidos púnicos, pasan a ser los habitantes de la Carpetania, tierra preferida por las legiones romanas para descansar de sus durísimas campañas contra celtíberos y lusitanos.
Los poblamientos carpetanos se han encontrado tanto en valle como en alto. Estos últimos son especialmente significativos conforme aumentaba la inestabilidad de la península Ibérica.

Los hombres vestían ropajes negros y ásperos de lana, y arrolladas a las piernas llevaban espinilleras de piel. En caso de guerra se cubrían la cabeza con un casco de bronce, adomado de una gran cresta de color rojo, y en una mano llevaban un escudo redondo y ligero. Sus espadas eran de dos filos y los puñales de un palmo de longitud: de éstos se servían para la lucha cuerpo a cuerpo
A los enfrentamientos con cartagineses primero, le suceden las Guerras Púnicas, la conquista de Roma y finalmente las Guerras Lusitanas, ya con el imperio romano establecido en Hispania.

LAS CIUDADES

Tuvieron un importante desarrollo urbano provocado por el desarrollo social por su contacto con cartagineses.  Nos han llegado nombres de algunas de sus ciudades por los cronistas romanos, como: Iturbida, Egelesta, llarcuris, Varada, Thermida, Titulcia, Mantua, Toletum, Complutum, Consabura, Laminio, Libora, Ispinum, Metercosa, Bamacis, Altemia, Patemiana, Rigusa, Laminium Segobriga y Caracca. ¿Mantua puede ser Madrid de la famosa leyenda de Ocno Biacnor?.

Parece ser que la ciudad más importante fue Toletum y según algunos autores la capital de la Carpetania aunque es dudoso ya que los carpetanos no tenían conciencia de nación eran pueblos de la misma etnia agrupados en torno a poblados y ciudades y aunque coaligados a veces en contra de externos no tuvieron nunca una unidad política. Muchas de estas ciudades aún perduran como por ejemplo, Alcalá de Henares, Titulcia y Termancia.
CRONOLOGÍA CARPETANA 

Sabemos algo de los carpetanos a través de las fuentes grecorromanas, de textos en los que aparecen los karpetanoi como adversarios dignos de tener en cuenta para los poderosos púnicos, un pueblo o conjunto de pueblos que aparecen aliados a los fugitivos de Helmantiké y a los olcades vapuleados por Aníbal en su campaña de 220 a.C.
Por esta circunstancia es de suponer que los autores griegos y latinos obtuvieron esta información de los cronistas cartagineses que dieron cuenta de los hechos de sus compatriotas, pues es de justicia pensar que Amílcar, Asdrúbal o Aníbal contasen entre sus filas de cronistas o escribas que se encargasen de la administración o de describir lo que veían u ocurría según avanzaban por tierras de Hispania.

Los carpetanos aparecen en las crónicas de cartagineses (éstas desaparecidas), griegos y romanos, a partir del último tercio del siglo III a.C. Para entonces, nuestros protagonistas ya habían entrado en la Edad del Hierro II.


Edad del Hierro I: siglos VIII – V a.C. 

Comienzan a aparecer los primeros utensilios en hierro. Llamemos a los carpetanos, no carpetanos, si no precarpetanos, porque todavía no se han individualizado en las fuentes históricas, y técnicamente aún permanecen en la Prehistoria. 

Edad del Hierro II: siglos V – II a.C. 
Los utensilios de hierro se han generalizado, pero no sólo eso, sino también la cerámica a torno y las viviendas de arquitectura más sólida, de planta rectangular con zócalos de piedra, paredes de adobe y cubierta vegetal. A finales del siglo III a.C., entran en la Historia de la mano de los escritos púnicos, griegos y romanos. Antes de ese momento, cuando estaban a punto de irrumpir en los escritos, les voy a llamar protocarpetanos, porque casi lo eran ya.

Lucharon contra los cartagineses y cuando llegaron los romanos, se unieron con vettones y celtíberos para enfrentarlos; sin embargo, pronto se unieron a Roma. Las fuentes no aluden a rebeliones posteriores por lo que suponemos que se aliaron con los romanos evitando conflictos mayores.

 
Quinto Sertorio y el cuento del caballo, Gerard van Kuijil (1638).


Período romano republicano: siglos II – I a.C. 
 Es la época de la conquista de la Meseta por los romanos. 
O los carpetanos habían quedado muy tocados durante la ocupación cartaginesa o se hacen enseguida muy amigos de los romanos, por lo que pueda pasar. Aparecen poco como carpetanos, pero sí como habitantes de las ciudades consideradas carpetanas: toletani, complutenses, consaburenses, caraccitanos.
 La Primerra Guerra Civil de la República Romana continuó en Hispania tras su fin en Roma entre Quinto Sertorio y Pompeyo.
La península Ibérica y sus pueblos quedaron huérfanos tras la derrota de Sertorio, adalid de Hispania.

Los carpetanos acabarán por integrarse en el imperio romano de una manera pragmática, como aliado del invasor. 

Roma, vencedor contra Cartago, culturalmente muy superior a los carpetanos, terminaría por absorberlos política y socialmente, acaeciendo una paulatina pérdida en su identidad y costumbres.

 Vista de Complutum  (Alcalá de Henares)

Período romano altoimperial: siglos I – III d.C.

 La cosa está ya bastante más tranquila, y en la Carpetania se pueden dedicar a embellecer y engrandecer sus ciudades, algunas de las cuales pasan a ser municipios latinos, como Toletum, Complutum, Consabura, y con reservas, Segobriga, cuya población pudo ser mixta, celtíbero-carpetana. En todo caso, los carpetanos ya son carpetanorromanos. Vaya, romanos. 


 
Mosaico de los peces. Casa de Hippolytus (Alcalá de Henares) 

Período romano bajoimperial: siglos IV-V.  
La gran fiebre municipalizadora de siglos anteriores cae en picado, pero aun así, en Complutum se realizan grandes obras en el foro que datan de finales del siglo III d.C. Y la casa de Hippolytus, esa  escuela para niños bien levantada en la época de las grandes villas, el siglo IV d.C. 

Codex Vigilanus, civitas Toletana (s. IX d.C.)
 Período visigodo: siglos V-VIII d.C. 

La cosa parece ruralizarse cada vez más. Excepto Toletum, que brilla con luz propia entre las urbes que sobreviven al desastre bárbaro. Pero todavía quedan restos de las creencias carpetanas cuando hay textos toledanos eclesiásticos que ordenan acabar con las prácticas paganas en zonas fronterizas de la Carpetania

Con los musulmanes, ya no se habla de carpetanos, pero sí de Tolaitola, la antigua Toletum carpetano-romana.

La imagen recoge el aprovechamiento del medio por parte de los pueblos pastores
Los prerromanos, ya fueran carpetanos, vacceos o celtíberos, vieron transformada su forma de vida y costumbres con la conquista romana, convirtiendo el castro en una ciudad dotada de calles, infraestructuras hidráulicas, y edificios públicos.

En la Carpetania no tenemos nada igual a nuestros vecinos vettones y celtíberos. Solamente conocen algo de los carpetanos los investigadores de la Universidad y los arqueólogos profesionales. Y poco más. La población en general no sabe nada de nada del asunto. Ni quiere saber porque nadie se ha preocupado de expandir el saber carpetano. La verdad es que hay poco que ver. La Dehesa de la Oliva podría ser el yacimiento que mayor atracción podría suponer en algún sector de la población, pero está encima de un cerro, sin señales visibles y completamente abandonado. Y eso, a 60 km de Madrid.

LAS CASAS

Las características de todas las casas suelen ser muy similares. Muros de mampostería en el zócalo y tapial en las partes altas. Plantas rectangulares o cuadradas Los pisos, de tierra batida, sobre los que a veces se dispuso una capa de barro similar a la que cubrió las paredes en su interior. Las cubiertas debieron estar inclinadas hacia adelante, formando un porche cubierto en la fachada. Apoyaban sobre pies derechos, cuyas basa de granito aún podemos contemplar recientemente in situ.

La cocina era el lugar de reunión familiar, ocupando una posición central. En medio, el del hogar, y frente a él, el banco donde solían sentarse los moradores de la casa para efectuar sus comidas. Junto a la cocina, al fondo de la casa, o a su alrededor, las despensas.

Por delante, una especie de vestíbulo, en el que con frecuencia encontramos las piedras de moler o los restos del telar, inmediatos a la puerta principal, para poder atender a los visitantes mientras se trabajaba. Fuera de la casa, el porche cubierto, otro punto de encuentro y reunión familiar en detemminadas fechas.

YACIMIENTOS DE LA COMUNIDAD DE MADRIDLos poblados se hallan en lo alto de cerros, con un recinto amurallado de 1,50 a 2,50 metros de altura, con viviendas cuadrangulares. Es curioso señalar que muchos de estos hallazgos arqueológicos se han hecho en lugares denominados siempre de manera que se evoca la idea de “castillo” (Castillejo, Castellares, El Castillo…)

 

Complutum (Alcalá de Henares): 
se encontraba en una zona estratégica para el control del cruce de caminos pero posteriormente acabaron desplazándose al llano, donde convivieron con los romanos.
La principal ciudad carpetana en Madrid era Ikesankom Konbouto, Complutum para los romanos (Alcalá de Henares), que con sus 68 ha de superficie era la ciudad más grande de esta etnia y la segunda más grande de Iberia en extensión. En el siglo II a. C., ya con los romanos en su territorio, los carpetanos comenzaron a utilizar la escritura, e incluso acuñaron moneda basada en los patrones romanos.

 

 

Cerro del Ecce Homo (Alcalá de Henares): 
se hallaron algunas cabañas en lo alto del cerro. Estuvo ocupado desde la Edad de Bronce hasta la Edad del Hierro; a la llegada de los romanos a esta zona, ya había sido abandonado

     

Castro de la Dehesa de la Oliva (Patones)

 


Castro de la Dehesa de la Oliva (Patones):
los habitantes de este castro se dedicaban a la extracción de minerales. 
     Llano de la Horca (Santorcaz):

No presenta ningún tipo de planificación urbanística. Se deducen indicios de construcciones defensivas. Presenta viviendas circulares en un espacio de 14 hectáreas, siendo una de las ciudades más importantes de los carpetanos.



Castro de Redueña (Redueña): 
se sitúa en lo alto de un cerro junto a un río. Frente al castro se encuentran cinco cabañas rectangulares dispersas que se cree que pudieron servir de almacén de herramientas agrícolas y ganaderas.
Poblado de la Gavia, Vallecas
Yacimiento de Titulcia: Cuevas
Tambien el descubrimiento del triple sistema defensivo con el que contaba el enclave carpetano datado del siglo IV antes de Cristo. Hecho que, junto con el hallazgo de numerosas piezas de bronce (fíbulas, espuelas, pesas y contrapesos, navajas, etc.) y vasijas de barro, ofrecen indicios de que Titulcia pudo haber sido una ciudad estratégica y comercial que conectaba las principales rutas comerciales de la península. 
 

El objeto más conocido es el de la «Medusa de Titulcia» –hallado en 2010–, un bello plato ceremonial que en la actualidad está expuesto al público en el Museo Arqueológico Regional, en Alcalá de Henares, y que constituye uno de los hallazgos más importantes de época carpetana de la Comunidad. 
Risco de las Cuevas (Perales de Tajuña)  video
Enclave carpetano, en lo que pudo ser la antigua Caracca

Durante la mayor parte del año 2012, el Museo Arqueológico Regional de Madrid (en Alcalá de Henares)  abrió las puertas al público de una exposición monográfica sobre los carpetanos, tomando como base las excavaciones que se han realizado en diferentes campañas en el Llano de la Horca, en Santorcaz (Madrid).

Cartela de la exposición

Además podemos contemplar los grandes hitos del mundo carpetano:  se trata de la Medusa de Titulcia, un plato ceremonial de oro y plata

y el relieve orientalizante de El Cerrón de Illescas.

Otras piezas cerámicas de la exposición

FUENTES:

http://www.celticahispana.com/yacimientos-carpetanos/

http://www.parquelineal.es/historia/carpetanos/

http://www.rutasconhistoria.es/articulos/quienes-eran-los-carpetanos

http://www.madridejos.net/clanAOECarpetania/Conquerors/historia.html

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