Las vestiduras en la Edad Media

Durante los siglos de la Edad Media, la moda de la Roma Imperial, poco a poco, se  fue sustituyendo por otros ropajes. Togas y túnicas se cambiaron por tejidos de punto y malla, característicos de esta nueva etapa,que se inicia en el año 476.

LAS PLAÑIDERAS de la tumba Sancho Sáiz de Carrillo, (Mahamud,Burgos) Gótico lineal
Varios de los personajes llevan saya de un solo color. Una se la ciñe a la cintura dejando el cuerpo ablusado. Una viuda lleva manto con capucha

Vestimentas de la Península Ibérica soobre el año 1300

La vestimenta desde el siglo IV hasta el XIV,tuvieron cambios  escasos y se produjeron muy lentamente.

La mayoría de la población vivía en el campo, y el atuendo empleado se llamaba “brial”.

Los bárbaros introdujeron la costumbre del uso de bragas que cubrían las piernas, prendas semejantes a los pantalones, o las calzas, éstas adheridas a la pierna, bordadas y adornadas, ajustadas ambas en las pantorrillas, por medio de correas entrecruzadas. Los nobles las usaban de color rojo.

Las túnicas, que antes carecían de mangas o las poseían muy cortas, ahora las anexaron.

De forma paulatina el uso de la toga fue desapareciendo y se extendió el uso de las túnicas y también evolucionaron las capas, mantos y manteos en los varones y las sayas y los tocados en las mujeres

Para la mujer la doble túnica hasta los pies. Encima un manto con un broche en el centro al estilo bizantino, y un velo cubriendo la cabeza para mostrarse en público. Para el hombre: la camisa interior, sobre ella el sayo, túnica corta, cubrían las piernas con las calzas hasta el muslo, completaba el atuendo el manto a veces con capucha.

óleo de Henry Stacy Marks, datado en 1872. Museo de Liverpool

Desde el siglo XI, el vestido masculino en la península ibérica, mezclando tipologías orientales con herencias romanas y bárbaras, se caracterizó, en términos muy generales, por dos o tres piezas superpuestas a modo de túnicas (la túnica y la loba o sayo sin mangas, además de la camisa, que es una prenda que se va transformando pero que nunca se abandona.) siendo por lo común la superior de ellas el brial, pieza que en sus diferentes formas se adornaba con bordados y se abrochaba con botones, ajustándose al cuerpo desde la cintura arriba y pendiendo de ésta unos faldones por los lados. Estos faldones (que para algunos, constituyen el verdadero brial) se suprimieron o redujeron notablemente desde mediados del siglo XV quedando el cuerpo superior o jubón solo o con pequeñas faldillas y combinado entonces con las calzas enteras

Además, aparece una prenda nueva entre el brial y el manto, la piel o pelliçon.

Esta prenda,de abrigo, estaba realizada en piel y, en algunos, casos forrada

. Posteriormente, esta pieza dará pie al surgimiento de otras prendas superpuestas a la saya o el brial, como es la cota o el pellote, que no necesariamente están confeccionadas en piel, aparte de tener otras formas.

Respecto a las mujeres, la saya se va entallando cada vez más al cuerpo, en principio este entalle se hace sobre el cuerpo de la persona y el patrón va incorporando más piezas, o mejor, se va dividiendo en más piezas para conseguir que el entalle sea más armonioso.

Al entallarse más, se hace imprescindible un sistema de cierre y adquiere protagonismo la abotonadura, conviviendo con el cordel.

ELEMENTOS DE UNIÓN Y CIERRES

ABOTONADURA.-Estos botone en lugar de coserse de uno en uno por separados, se han unido a la prenda con un solo cordel. Se utilizaban en el siglo XIV.

OJALES.-Los ojales están hechos con hilo de seda, Esta cotardía se abotonaba de izquierda a derecha, como las prendad masculinas: la convención de abrochar la ropa femenina de derecha a izquierda es muy posterior.

UN SOLO CORDON.-Al abril el escote se ve la saya gris de lana acordonada con un solo cordón en el centro delantero hasta la altura de las caderas, como era costumbre en la Edad Media.

BOTONES FORRADOS.- Las mangas de la saya se estrechan en largos puños abrochados con una fila de botones hechos con un círculo de tela cosido con puntadas muy prietas para formas una bola sólida.

PUÑO ABIERTO.- Al desabotonar el puño se ve la sencilla camisa de lino que se llevaba sobre la piel. La riqueza de una persona se deducía de la calidad y el número de camisas que poseía y de la frecuencia con que se las cambiaba y lavaba.

Entre las mujeres jóvenes se permitía un discreto escote (usualmente tapado por un velo de lino cerrado por una pieza de joyeria), pero la falda siempre por debajo del piso (hay menciones de vestidos de día de hasta 6 pies de largos) y los brazos tapados por una camisola de lino o seda

En resumen, las principales prendas serían:

Tras la introducción de los cambios sufridos de las vestimentas hasta el S.XV,  vamos a conocer todas las prendas que se llevaban por capas, desde el interior hasta las mas externas:

PRENDAS INTERIORES

El traje medieval se corresponde de diferentes capas: cuantas más se lleven puestas, más formal será la indumentaria. Por supuesto, por lo general no sería corriente ver a alguien en público vestido sólo con su ropa interior. Aunque la época medieval era menos pudorosa de lo que nos solemos imaginar, y no existía un tabú de la desnudez tan fuerte como lo habría mucho más tarde (sí, los victorianos, esos que nos han cambiado la visión de todo)

Prendas interiores es el término que se utiliza para designar la ropa que se llevaba directamente sobre la piel y, por tanto, bajo los vestidos y trajes. Las mujeres, durante toda la Edad Media, usaron la camisa (o alcandora) y las calzas; los hombres, la camisa, las bragas y las calzas.

CAMISA O ALCANDORAPrenda interior superior encargada de cubrir, al menos, el tronco y los brazos. En los hombres su longitud varía entre la corta y ajustada, por encima de la cadera, y la larga, con vuelos y hasta las rodillas. En las mujeres las camisas largas se extienden hasta los tobillos y se ajustan a un costado a través de cuerdas. Así como las camisas masculinas quedan totalmente ocultas por el resto de prendas, en las mujeres es habitual que asome parte de su tela por las aberturas de las mangas.

Cantigas de Santa María de Alfonso X (s. XIII) y detalle del retrato de Isabel la Católica.Juan de Flandes

La camisa de hombre era una prenda muy sencilla, que no varió mucho a lo largo de la Edad Media. Al fin y al cabo, no se iba a ver. Tenía mangas largas, una simple abertura para el cuello e iba cerrada por delante y detrás, es decir, no necesitaba botones ni ningún otro tipo de cierre.

Fue a partir del siglo XV cuando se hicieron unos mínimos cambios: primero, al ser toda la ropa mucho más ajustada, debió reducir su amplitud para evitar hacer arrugas. Segundo, comenzó una moda de mostrar algunas partes de ella (las mangas, el cuello), y esas partes de la camisa se adornaban con bordados o pasamanería. Ese tipo de prendas se llamaban “camisa labrada”.

Autorretrato de Durero en 1496, con 26 años: como ya he dicho, el jubón abierto permite ver gran parte de la camisa, que tiene pasamanería dorada en la línea del cuello. Un dandy, sí señor

BRAGAS

Prenda interior inferior, generalmente no ajustada, que cubre desde la cintura hasta la mitad superior de los muslos.

Se sujeta al tronco a través del braguero, una especie de cinturón a modo de correa, y enlaza con la camisa y las calzas a través de ligas o ligueros. A finales del siglo XV la moda era utilizar bragas pequeñas y ajustadas, para que no abultaran con las calzas enteras.

Durante toda la Edad Media, los hombres llevaron una prenda envolviendo los muslos. En un principio los calzones eran sueltos y llegaban hasta la rodilla, donde empezaban las calzas, e iban tapados sólo por la túnica

Izquierda: San Vicente en la hoguera (h. 1455-1460) de Jaime Huguet

. Pero, a partir del siglo XIV las prendas de arriba se fueron haciendo más cortas y las calzas empezaron a subir por el muslo: las bragas tuvieron que reducirse.

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Izquierda: Decapitación de San Juan Bautista

Retablo de San Juan Bautista (h.1490) del Maestro de Miraflores

Y cuando, como veremos, las calzas se unieron en una sola prenda ajustada, tapando toda la zona de la pelvis, las bragas se convirtieron en una prenda completamente interior, y que además debía de ocupar el menor espacio posible para evitar las arrugas, igual que la camisa. Así que pasaron a ser algo más parecido a los actuales slips o boxers cortos.

CALZAS

Desde el siglo VII, se conocieron como calzas término usado en plural, a las prendas de vestir que cubrían la parte inferior del cuerpo humano. Aunque en su origen fueron prendas masculinas, evolucionaron en diversos tipos de pantalón o calzón largo para ambos sexos.

Detalle de la tabla de los siete pecados capitales de El Bosco

Durante el siglo XIII las calzas cubren las piernas hasta medio muslo, sujetándose con ligas, pero en los siglos posteriores se alargan hasta cubrir la cintura, donde se unen a través de agujetas (cintas con puntas de cuero o metal).

. Los tejidos más habituales son el paño, cordellate o estameña, a los que se añaden forros de tela o cañamazos para aportar rigidez

No obstante, las calzas primitivas se siguen vistiendo y toman el nombre de  «medias calzas», dando lugar a lo que hoy conocemos como medias

Como ya mencioné antes, a lo largo del siglo XIV las calzas, la prenda que a la manera de calcetín cubría las pantorrillas, fueron ajustándose y subiendo por los muslos con el acortamiento de las prendas de encima, y en el XV dejaron de ser perneras independientes, y se unieron por la parte de arriba. La pieza que cubría los genitales, se llamaba “bragueta”, y aún no tenía la a veces exagerada decoración del siglo posterior.

Enrique VIII y su familia detalle, 1545 autor dsconocido

“Bragueta”

Es la cobertura, a manera de bolsa grande, en la división anterior de las bragas o calzas que se llaman “atacadas”, y cultamente se llamó “martingala”. En origen, las calzas llevaban una pieza adicional que cubría y protegía la entrepierna.

En el siglo XVI se puso de moda resaltar la virilidad del hombre y la bragueta tomó protagonismo y derivó en un adorno con gran relleno, muy llamativo. Pasado el tiempo esta bragueta se sustituyó por el «alzapón»

Con el paso del tiempo,desarrollaron una variada tipología: desde las calzas/bragas hasta la rodilla, o las medias/calzas, desde la rodilla hasta el pie, hasta modelos de fantasía como las “calzas botargas” (anchas y largas), las “calzas atacadas”, los”zaragüelles” o los “gregüescos”, prototipo de las calzas estofadas (es decir, acuchilladas, abullonadas, acolchadas, picadas, etcétera)

Las calzas enteras o de “escaramuza”

La prenda se mostraba más y tenía un mayor impacto visual, con lo que se sofisticó: se usaban partidas, con una pernera de cada color; incluso, con cada mitad de la pierna de un color, o con rayas verticales y diseños varios. Algunas llevaban bordados y decoraciones a la altura del tobillo y pantorrilla. Las “calzas bermellas” o rojas eran sinónimas de las de los nobles

Calzas de lino de mujer

Las femeninas, eran mas cortas, sujetas con ligas y sobre todo mucho mas sencillas.

Calzas moras

En España existió un tipo de calzas femeninas que se diferenciaron del modelo occidental, ya que la prenda es de lienzo fino, ancha y plegada, seguramente al modo de las moras granadinas.

Pantalones del S.XVIII

PANTALON

Y hablando de las calzas, tengo que mencionar al pantalón y comentaros  que  lo mas adecuado  para vestirse un varon es una falda o un vestido con falda.

Por tradición los hombres desde siempre se habían vestido con faldas, solo hace 300 años que los obligaron a usar pantalón. El pantalón es la prenda menos adecuada para un hombre; la costura central del pantalón maltrata, magulla e incomoda todo el tiempo los genitales; la correa o cinturón hace las veces de torniquete, y obliga al corazón a bombear la sangre con mayor esfuerzo, y por mala irrigacion sanguínea puede afectar al aparato digestivo, el sistema urinario, el aparato reproductor.

PRENDAS SEMIINTERIORES

ROPA DE A CUERPO:

La ropa de a cuerpo era puesta directamente encima de las prendas interiores, y servían para modelar y obtener la silueta adecuada para la época.

 

Ir a cuerpo, sin otra prenda encima, sería algo muy, muy informal, el equivalente a nuestra camiseta  y vaqueros, o incluso más informal aún (al fin y al cabo, ¡se llamaba “ir desnudo” a ir solamente con jubón y calzas!).

JUBÓN

Prenda semiinterior que cubre los brazos y el torso (desde los  hombros hasta la cintura), ceñida y ajustada al cuerpo, de la que solo se ven las mangas, ajustadas o ligeramente holgadas, y el  cuello. Esto da lugar a que la tela de estas partes visibles sea más rica y de diferente color a la del cuerpo.

El jubón es una prenda rígida que cubría desde los hombros hasta la cintura y que estuvo en boga en España en los siglos XV al XVII, hasta que las túnicas más largas o con vuelos de faldas y las casacas de influencia francesa se hicieron más populares.

En cuanto al tejido, se trata de una prenda forrada de algodón o varios lienzos para aportar una robustez que podía llevar al abultamiento, especialmente en el pecho, llegando a modelar el cuerpo como un corsé.

Su aparición en el siglo XIV coincide con la influencia del traje militar en el civil, pues debe su origen al «jubón de armar» que se llevaba sobre la armadura.

 

También se usaba el relleno para enfatizar los hombros y el pecho, haciéndolos más anchos y voluminosos ( silueta “pechopalomo”),

Así, el jubón podía llevar brahones, roscas a la altura de los hombros a la manera de hombreras para marcar esta parte del cuerpo.

A finales del siglo XV, se pusieron de moda los jubones abiertos con un escote en pico, dejando ver la camisa interior. Un tipo de jubón abierto es llamado en francés “Gippon à Mahoitres”.(Como el que lleva Alberto Durero en su conocido autorretrato)

Prendas semiinteriores son las que se vestían sobre la camisa. El cos y las faldetas (faldillas o faldrillas) para las mujeres

COS

Prenda semiinterior femenina con forma de corpiño ajustado, sin mangas o con mangas estrechas, equivalente al jubón masculino. El tejido más habitual para el cos es el lino o la tela de Holanda o Bretaña, nunca la piel. Se trata de una prenda cubierta casi en su totalidad, ya que solo eran visibles las mangas y el escote.

FALDETAS

Prenda semiinterior femenina a modo de falda, que queda total o parcialmente ocultada por el resto de vestidos, y que cubre las piernas enteras, desde la cintura hasta los pies. Se confecciona con amplia tela, para que no quede ajustada, y se cierra con unas cintas.

TRAJES DE DEBAJO

Trajes de debajo son los utilizados para vestir a cuerpo. Las mujeres usaron la saya o gonela, el brial, el gonete y las basquiñas. Y los hombres, la saya, jaqueta, sayuelo o ropeta y sayo.

BRIAL

Brial era un vestido de seda o de cualquier tela costosa y rica usado por las mujeres, ceñido a la cintura y bajando en redondo hasta los pies. También se llamó así al faldón de seda o tela desde la cintura hasta encima de las rodillas, que llevaban los hombres de armas

BRIAL

El brial fue una prenda similar a la saya pero era “talar” (que llega a los talones), con mangas estrechas o ligeramente anchas. Era muy lujoso, tanto por el tipo de tela usada como por los adornos que se ponían.

Se usó desde el siglo XI hasta finales del XV

BRIAL

(consideramos que es brial por la gran largura de la falda) rojo encordado sin mangas; obsérvese la pergadura margomada que taparía la unión de la manga con la sisa. Encima lleva un pellote rojo, y debajo la camisa margomada de la que sólo se ven las mangas

Prenda femenina de lujo para vestir a cuerpo (sobre las prendas interiores y, dado el caso, semiinteriores), ajustada al talle, de corte similar a la saya (cubre brazos, torso y piernas), pero de largo mucho mayor que arrastra varios palmos sobre el suelo. Requiere más del doble de tela necesaria para hacer la saya y se ajusta con cintas o botones.

En la segunda mitad de siglo se llevan mangas postizas, levadizas o quitadizas de origen flamenco. También se usaron las mangas sueltas o independientes. La variedad fue infinita.

Y siguieron la moda italiana de abrir aberturas para mostrar la manga de la camisa (ver más sobre esto aquí), que formaron bullones.

Un aspecto singular de la moda femenina española es la ausencia de mangas y las sisas en ángulo, permitiendo que se vean camisas bordadas con sedas de colores. En cuanto al tejido, su carácter suntuoso da lugar a telas ricas como la seda, el brocado, el aceituní, el damasco o el raso. El lujo también se manifiesta en la guarnición del brial, consistente en “cortapisas” con incrustaciones de piedras finas y perlas o tiras bordadas.

SAYA O GONELA

En el siglo XIII en España la saya era una prenda, común para hombres y mujeres, que podía llevarse por encima de la camisa (en los círculos de la nobleza, pues las personas humildes llevaban una sola capa de ropa).

SAYA

La saya medieval era una especie de túnica holgada que se plegaba a la cintura con un cinturón, y que en el caso de las mujeres solía ser más larga, llegando a cubrir los pies. El brial era una prenda de hechura parecida, pero más larga y lujosa, llevada sólo por las mujeres a partir del siglo XII

SAYA

Prenda para vestir a cuerpo (sobre las prendas interiores y, dado el caso, semiinteriores) que cubre los brazos, el cuerpo y, en ocasiones, las piernas, a modo de túnica.

Las mangas son siempre ajustadas y el cuerpo puede ser ablusado o ajustado, como se da en el caso de las sayas encordadas, abrochadas a un costado o por la espalda a través de cuerdas.

SAYO

Fue una prenda masculina que sustituyó a la saya (el hombre quiso diferenciar su vestido más tradicional de los de la mujer).

Es una prenda a modo de túnica que se ciñe al torso, se ajusta en la cintura e incluye una especie de falda.

Se viste sobre el jubón y toma aspectos muy variados, desde la longitud, que puede variar entre por encima de la rodilla, la media pierna y los pies, hasta su apertura, pues pueden ser totalmente cerrados o con aberturas en la falda para montar a caballo con comodidad («sayos de cabalgar»).

Saya de cabalgar amaetada

Distintas prendas medievales en el oleo Episodio de la leyenda de San Miguel en el Monte Gargano, Miguel Jiménez, Museo del Prado

El corte también se adecua a las diferentes modas, lo que da lugar a modelos ajustados y sin pliegues, a sayos plegados en cuerpo y falda

Puede incluir mangas o carecer de ellas y también puede vestirse sobre la armadura. Entre los tejidos con los que se confecciona destacan las pieles de armiños, martas cibelinas, gatos salvajes, conejos, etc. Una peculiaridad de esta prenda reside en que puede presentar dos mitades con telas y colores distintos

SAYÓN

Sayo que llegaba hasta el suelo

En la pintura el personaje principal o príncipe lleva un sayón largo de brocado negro y dorado forrado de piel, mucho más formal y lujoso que el de sus acompañantes

SAYUELA

Prenda corta masculina que se viste sobre el jubón, muy similar a la jaqueta. Cubre el tronco y los brazos, pero no se extiende hacia más allá de la cadera. Como el jubón, tiene su origen en el traje militar, ya que se vestía sobre la armadura y, de hecho, sigue utilizándose «para sobre las armas» a lo largo del siglo XV.

SAYA TALAR

El tejido es una tela ligera, raras veces forrada, que puede incluir adornos con ribetes en la pegadura de las mangas.

BASQUIÑA

Falda exterior femenina que queda totalmente al descubierto cuando se viste con “gonete” y parcialmente tapada cuando se viste con “mongil”. Para su confección se emplean las mismas telas que en los vestidos: grana, londres, terciopelo, damasco, cetí o raso. Se adornan con tiras de otra tela o color.

GONETE

Prenda femenina corta que cubre el cuerpo y los brazos. Su extensión varía entre la cintura y la cadera, pero siempre se ciñe únicamente al cuerpo, no incluye falda. Las mangas son especialmente vistosas, normalmente de distintos colores, tamaños y estilos. En cuanto a los tejidos, pueden ir forradas de telas como el raso, la grana, el terciopelo o el lienzo, o de pieles como los armiños, las martas o los conejos.

JAQUETA O COTARDÍA

Traje masculino corto que cubre el tronco y los brazos y se viste sobre el jubón. Es una prenda acolchada y ceñida: hasta 1400 se distingue entre jaquetas cortas y largas según cubran o no los muslos, pero a partir del siglo XV todas son largas. Las mangas se adecuan a las modas, por ejemplo durante el siglo XV son abombadas y se recogen en la muñeca. Los tejidos son ricos y de colores llamativos. Venía, al igual que el jubón, de prendas militares como el “perpunte”.

Usada por los jóvenes de la nobleza, se ajustaba al torso y ensanchaba en las caderas, era abotonada por todo el frontal. Podía tener mangas cortas o largas, pero siempre ajustadas.

ROPA

Ropa, ropa corta (robe)

Por lo general, la prenda superior masculina, a partir de la mitad del siglo XV, no se suele llamar “hopalanda”, sino “ropa” ¿Y por qué deja de ser una cosa y pasa a ser otra? Pues es difícil de decir: en general, las mangas pasan a ser más estrechas y con los hombros más acentuados, es algo más ajustada al cuerpo y se lleva más corta que larga.

En muchas ocasiones, la manga de la ropa iba abierta dejando ver la del jubón que iba debajo (como la que aparece en la imagen). Como la del jubón también permitía ver la camisa, se podía echar un vistazo a todas las prendas del traje.

En la indumentaria hispánica se hace diferencia entre ropa y sayo, siendo el sayo una prenda de encima que tiene una costura a la cintura, separando el cuerpo de la falda.

ROPA CORTA

La llamada ropa corta, que continuó la función de la jaqueta, podía ser muy, muy corta, llegando mucho más arriba de las caderas y mostrando las nalgas cubiertas sólo por las calzas. Era llevada por los jóvenes extravagantes, y causaba un escándalo entre los mayores.

Se superpone a otras prendas como el brial, la saya, la jaqueta, etc. Puede forrarse con pieles caras como martas cibelinas y los tejidos más frecuentes para su confección son el terciopelo, el brocado, la seda, el damasco o el raso.

TRAJES DE ENCIMA

Trajes de encima son los que se vestían sobre la ropa de debajo. Las mujeres los usaban sobre la saya, el brial o las basquiñas, principalmente pueden señalarse la “ropa”, el “hábito” y el “mongil”. Los hombres también utilizaron la “ropa” sobre el jubón o el sayo. A estos hay que sumar la “piel”, la “aljuba o cota” y el “pellote” que durante los siglos XIII y XIV llevaron tanto hombres como mujeres.

PIEL

Traje largo con mangas anchas, al estilo de las túnicas romanas, que se utiliza como prenda de abrigo y debe su nombre a las pieles empleadas para forrar la prenda: armiño, abortones, conejo o cordero. Las pieles lujosas se adornan con guarniciones rectangulares («margomaduras») en la parte alta de las mangas.

ALJUBA O COTA

Traje de encima de corte similar a la saya, aunque más amplio y suelto, que cubre el torso, las piernas hasta más allá de las rodillas y en ocasiones los brazos (puede llevar o no mangas). Se viste sobre sayas o briales y bajo el manto y puede llevar forro de piel. Suele utilizarse para vestir de gala e indudablemente tiene un aire oriental, ya que su origen está en la aljuba morisca, túnica árabe con mangas largas enriquecida con brodados, cintas, flecos, cordones y pasamanería.

PELLOTE

Hay prendas que subsisten durante algunos siglos, como el pellote español que en el resto de Europa se conoce por “surcote”

PELLOTE, (SURCOTE O SOBREVESTE en otros paises)

Era un traje de encima de estilo túnica, específico de la indumentaria gótica española, que se caracteriza por tener dos grandes aberturas laterales que descubren gran parte del torso y de las caderas. Puede llevar forro de piel o tela y sus variaciones incluyen la presencia o ausencia de mangas, diversos grados de escotadura, adornos con botones, etc.

HÁBITO

Traje femenino amplio y largo, con forma acampanada, despegado del cuerpo, fruncido en el escote, y que puede llevar mangas o carecer de ellas. Se considera un traje honesto y discreto por ocultar las formas del cuerpo, lo que lo convierte en la prenda más adecuada para el luto y para la vida religiosa. Se superpone a la saya o el brial, pero puede vestirse bajo el manto. Al ser un traje de encima se puede forrar totalmente de pieles, y las telas más utilizadas para su confección son el damasco blanco, el terciopelo carmesí o verde o el cetí negro.

MONGIL

Traje femenino con vuelo y despegado del cuerpo, relativamente corto (permite ver gran parte de la falda de debajo, pero se extiende al menos hasta los muslos) y de corte similar al hábito. Cubre los brazos y las mangas pueden ser de múltiples estilos: estrechas, cortas, largas, perdidas, con maneras, etc. Es habitual que los mongiles estén forrados de armiños, esquiroles, martas, conejos negros y blancos o corderinas blancas. En cuanto a las telas, destacan la grana, el terciopelo y el cetí.

SOBREVESTE

Se denomina sobreveste o sobrevesta a una túnica sin mangas cubierta por delante en su mitad inferior y forrada toda de armiños o de una tela de color vistoso. Los caballeros la usaban sobre la cota de malla.

SOBRETODOS.

Sobretodos son las prendas de cubrir. Durante toda la Edad Media, hombres y mujeres vistieron indistintamente la garnacha, el tabardo y los variados tipos de capas y mantos; en el siglo XIV, la hopa u hopalanda y en el XV, la loba. Reservados para la indumentaria masculina también hay que señalar el paletoque o capote y el gabán.

GARNACHA

Prenda de abrigo amplia, larga, generalmente de mangas cortas formando cuerpo con el resto del vestido, más holgado y con mayor vuelo que la saya o el pellote, a los que puede cubrir. Se viste suelta, sin cinturón, y es un traje concebido para viajar o andar por la ciudad. Entre sus variantes están las escotaduras laterales para sacar los brazos en vez de mangas, o las mangas tubulares muy estrechas, rasgo característico del tabardo.

En el cuadro de Van Eyck, “El matrimonio Arnolfini”, el esposo porta un tabardo

TABARDO

Prenda de abrigo holgada y larga, con “capilla”, aberturas laterales para sacar los brazos y mangas perdidas (mangas largas y abiertas que cuelgan de los hombros). Es totalmente cerrado, por lo que se viste por la cabeza y puede incluir capucha. Puesto que el tabardo masculino es siempre una prenda de abrigo de diario, se escogen telas resistentes, generalmente de lana, como el paño negro, la grana, el contray, el londres o el cambray y pocas veces incluyen tejidos lujosos.

Por lo general, los hombres jóvenes llevaban prendas más cortas, en algunos momentos sólo unos centímetros por debajo de la cintura, mientras que los mayores llevaban ropas por debajo de la rodilla e incluso hasta el suelo en ocasiones especiales. También el largo diferenciaba el rango de las personas: por una parte, llevar ropa larga indicaba que no era necesario realizar ningún esfuerzo, porque había gente que atendía a uno; por otra, en una sociedad en la que la edad significaba sabiduría y era respetada

En los tabardos femeninos se distingue entre los «tabardos de camino» (equivalentes a los masculinos), y los normales, confeccionados con telas de seda de múltiples colores (cebtí, carmesí, damasco negro, azul, morado o blanco, terciopelo negro o carmesí, etc.) y ricas guarniciones.

e llevaban por Encima del jubón

MANTO

Prenda en forma de capa, sujeta a la cabeza o al cuello, que se viste sobre otros vestidos y cuya extensión varía. La forma básica es un rectángulo con un borde cortado en semicírculo para descansar sobre el cuello, por lo que se coloca sobre los hombros y cubre todo el cuerpo. Los bordes pueden reforzarse con una faja de tela o fruncirse ligeramente y también es habitual que incluya una capucha redonda o puntiaguda. En cuanto a la zona  de cierre de la prenda, puede colocarse en el costado derecho, acompañándose de un corte lateral en el lado opuesto para pasar el brazo izquierdo, o puede localizarse en la zona central, en cuyo caso pueden realizarse hendiduras laterales para dejar pasar los brazos.

También es habitual que se sostenga a través de un cordón de hombro a hombro o que incluya «alas», es decir, que la parte delantera del manto se eche sobre la espalda. En cuanto a los tejidos, existe la más absoluta variedad, desde los más asequibles hasta los más lujosos, y casi siempre forrados con pieles. La parte más destacable es el cuello que presenta múltiples formas y colores.

CAPA

Prenda de abrigo similar al manto. En sus orígenes, la diferencia podía residir en el corte circular de la capa y rectangular del manto, pero posteriormente se utilizaron indistintamente para designar las mismas prendas. Algunos tejidos propios de su confección son los paños de lujo como grana, londres, finamarcha o paño negro de Florencia.

HOPA U HOPALANDA

Traje de abrigo de lujo, con mangas, forrado de piel y que no admite manto por encima. Puede ser suelto, amplio y talar, así como ceñido a la cintura y de cortes variados. Resulta muy similar a la ropa o el ropón.

Al igual que la hopalanda femenina, que es más conocida, los hombres nobles de principios del XV llevaban también esta prenda realizada con gran cantidad de tela, forrada de piel, con abundantes pliegues y mangas amplias.

Prenda del siglo XIV y XV que tuvo su origen en la “houppelande” franco-borgoñona. Se lució más en la corte de Navarra.

Una hopalanda, abreviadamente hopa, es una prenda de vestir que constituyó el exterior del traje masculino o femenino en Europa.

Era una especie de bata, a veces larga, a veces corta, con mangas muy largas que llegaban hasta el suelo. Un cuello derecho y alto la mantenía unida al cuello. Era justa de talle y se ceñía a la cintura por un cinturón.

Era una prenda de lujo, grande, de aspecto voluminoso, talar (a veces con cola) o hasta media pierna, cerrada, con grandes mangas y generalmente con cuello. Iba suelta o bien ceñida en la cintura mediante un complicado corte. La abertura por donde se metía la cabeza iba muy abierta.

Fue un sobretodo para llevar en las ceremonias o grandes fiestas. Según la estación del año se hacía de distinta tela y en invierno se forraba de piel. Para las hopas largas, y para poder caminar con facilidad, se les hacía una abertura en la parte delantera o a los lados desde la rodilla al suelo o desde medio muslo.

CIOPPA

Esta imagen muestra la parte de atrás de una cioppa italiana del S.XV.

LOBA

Prenda de abrigo talar, cerrada, despegada del cuerpo y, por norma general, sin mangas. Algunas variantes son las lobas con «maneras», aberturas laterales para sacar los brazos, o las lobas con «alas», mangas abiertas y flotantes. Es una prenda especialmente apta para hombres de letras, colegiales y otras personas de autoridad.

PALETOQUE O CAPOTE

Prenda masculina de dos paños unidos en los hombros, sin mangas o con mangas flotantes, cuya longitud varía entre el corto de los jóvenes y el largo de las personas respetables. Su origen está en el traje militar, pero no solo se viste sobre la armadura sino sobre las prendas civiles. El tejido más habitual para su confección es el terciopelo.

Mientras el término «paletoque» alude a la prenda usada por nobles, caballeros y personas a su servicio; el capote supone la versión popular del mismo, de uso general entre la población rural.

GABÁN

Traje de abrigo holgado, con mangas y capuchón, especialmente apto para la protección contra el frío y la lluvia. Su principal versión es de tipo rural (gabanes para montear, de pastor o de pescador), pero también existen gabanes de lujo con bordados de oro y forros de telas ricas.

LOS TEJIDOS

La forma en la que se entrelazan los hilos al tejer, da pie a los distintos tipos de tejidos y estos se reducen a tres tipos fundamentalmente: Tafetán, Sarga o Raso. Cualquier otra técnica, solo es una variación de una de estas.

El tafetán es el más sencillo y es el resultado de la trama se entrelazada de forma alternativa con la urdimbre. En la sarga, la trama pasa por encima de tres o cuatro hilos de urdimbre y solo por debajo de uno lo que da un aspecto de líneas diagonales cuando el tejido está finalizado. Y el raso, el más complicado de confeccionar, se debe entrelazar el hilo de la trama con la urdimbre y esta queda al final oculta en el tejido

Este tipo de tejidos estaban influenciados por las técnicas y diseños de origen copto pero al contrario que estos usaban sedas en su realización e hilos de metales preciosos, por lo que resultaban aún más elaborados.

Se cree que ya con la llegada de Abd al.Rahman I (756-788), se introdujo la fabricación de la seda en la Península Ibérica Pero hasta el periodo Califal estos tejidos no adquirieron gran fama.

Esto se debió principalmente a su lujo y riqueza, en ese período, que llamó la atención incluso de los reyes cristianos.

De  al-  Ándalus,  como  ya  se  ha  dicho,  se  comenzaron  a  exportar  nuevos  tejidos  como  el  damasco o el terciopelo además de que la seda, la cual comenzó a proliferar casi como el tejido por excelencia  de  lujo  de  este  periodo,  debido  a  su  calidad.

En el siglo XI se impuso la moda de las sargas con influencia sasánida y bizantina. Para el XII los tejidos compuestos , en todo suaves y decoraciones de motivos afrontados con un eje de simetría de influencia iraquí, los baldaquines o diaspor. En el XII los tejidos fueron más originales, desarrollando motivos geométricos en franjas horizontales.

Tiraz de Hisham II   Real Academia de la Historia, Madrid

Los tejidos hispano-musulmanes eran de gran calidad. La finura de los hilos y la persistencia de los tintes hace pensar de la existencia de una mano de obra textil especializada. Esa mano de obra y la producción de los tejidos hispano-mulsumalnes se controlaba en las “tiraz”, los talleres de artes suntuarias en torno a la corte. En el caso de Córdoba este taller recibía el nombre de dar al tiraz o taller real de tejido

Había telas de seda de múltiples colores (cebtí, carmesí, damasco negro, azul, morado o blanco, y terciopelo negro o carmesí

Otros tejidos de lana, son propios de prendas de abrigo como el paño negro, la grana, el contray, el londres o el cambray

El sayal es una tela rústica, generalmente de lana, que se fabricaba ya en la época medieval. Debido a su bajo precio y su rusticidad se empleaba para lobas de viaje y protecciones —tipo cortina— en las puertas. También fue preferida para el hábito de religiosos (franciscanos), ermitaños y penitentes

TOCADOS

Tocados utilizados para cubrir la cabeza o como adorno. Los principales en la Edad Media fueron el bonete, el sombrero, la toca, la cofia, la guirnalda, el capirote y la diadema.

Roger Van Der Weiden  Dama con tocado de mariposa

Se completaba con unos tocados extravagantes: un cucurucho exageradísimo o dos salientes laterales en forma de cono como dos cuernos.Desde el siglo IV hasta el XIV

TOCA

Tocado compuesto por una tela fina y de color claro, cortada de forma triangular o rectangular que se puede vestir de dos maneras distintas. El modo básico es cubriendo la cabeza y, a veces, el cuello de las mujeres, pero también hay tocas largas y estrechas que se colocan a modo de turbante morisco y son utilizadas por hombres y mujeres.

Los tejidos más habituales para su confección son las telas de lino como el lienzo y la holanda, sedas finas o algodón. Las tocas suelen ser blancas, aunque también pueden amarillearse con azafrán, o vestirse negras para el luto. Existe gran variedad de tipos de tocas según el material del que estén hechas: cambrais, lencerejas, implas, espumillas, velos, alfardas o beatillas. También hay variedad en las tocas moriscas, pues incluyen tocas de viaje, tocas tunecíes, los alharemes y los almaizares.

Existen numerosos ejemplos y formas de colocarse la toca, bien una sola pieza de tela, rectangular o semicircular, echada sobre la cabeza, enrollada a ella o envolviendo cabeza y cuello. En todo caso se sujetaban con una banda horizontal alrededor de la frente.

Un aspecto muy particular tomaban las tocas muy largas y estrechas que daban varias vueltas a la cabeza, inspiradas sin duda en el turbante musulmán. En España la variedad es mucho mayor que en cualquier otro lugar de occidente gracias a la influencia musulmana en las formas, las telas y adornos, de gran esplendor respecto al resto de países cristianos.

Hans Memling hennin cónico sobre tela de terciopelo negro; detalle del Retrato de dama joven

HENNIN

El hennin fue un tocado femenino en forma de cono, campana o cono truncado usado en la baja edad media por las mujeres europeas de la nobleza.1 Eran más comunes en Borgoña y Francia, pero también en otros lugares, especialmente en la corte inglesa

Era un tocado alto con forma de cono que cubría el cabello completamente. Era elaborado con cartón, alambre o ballena y luego cubierto de terciopelo. Su punta fue guarnecida con un velo largo.El hennin a veces podía llegar a tener un metro de largo.

COFIA

Tocado de tela o de red que envuelve el cabello. Durante el siglo XIII designa en los hombres el gorro de tela que recoge el cabello bajo el «capiello de armar» o bajo el bonete. Sin embargo, durante los siglos XIV y XV constituye un tocado fundamentalmente femenino, que recoge el pelo de manera elaborada, confeccionando trenzas y otros peinados. Los tejidos con los que se realizan son la lencería o la holanda, que pueden enriquecerse con encajes, blondas, cintas o incluso materiales preciosos como oro, plata, perlas, etc.

COFIA BORGOÑONA

Roger van der Weyden retrato de dama joven

CAPIELLO

Con armazón forrado de tela, similar al de los hombres pero con una banda de tela alrededor de la cabeza que pasaba por debajo de la barbilla

.

Era muy popular entre las damas de Castilla el tocado hecho a base de bandas rizadas enrolladas alrededor de un cilindro. Otra banda en vertical, bajaba por la barbilla e incluso, por tradición morisca una banda tapaba la boca.

CRESPINA

Tocado con redecilla sujeto con bandas de tela, también se llevaba con una toca encima. Independientemente de la clase social lo llevaban la mayoría de las mujeres.

La crespina fue un recurso de la indumentaria femenina para suavizar la prohibición moral de que la mujer llevase sus cabellos al descubierto.3 Apareció en Europa a finales del siglo XIII asociada al uso del barboquejo y el «fillet». Consistía en una “estructura de retícula de alambre”

GUIRNALDA, GUIRLANDA, GARLANDA O ROLLO

Tocado compuesto por una banda de tela o rodete circular relleno de lana y forrado de tela que cubre el cabello suelto. Aunque los hombres la utilizan a principios del siglo XV, es fundamentalmente un tocado femenino.

También puede aludir a una corona de flores, hojas trenzadas u otros materiales preciosos. Puede adornarse con bordados, velos y otras guarniciones.

CAPIROTE

Derivado de la caperuza o capucha. A la caperuza (ya separada, independiente de la capa) se le suma una larga banda que permite sujetar el tocado a la cabeza del usuario en una gran variedad de estilos.

Tocado masculino que presenta dos modelos diferenciados. El primero proviene del capuchón rematado en punta que se viste como prenda de abrigo desde el siglo XIII.

CAPIROTE

Este tipo de prenda cubre tanto la cabeza como el cuello y puede ir abierta (por delante o por detrás) y abotonada, o totalmente cerrada. Durante el siglo XIV se le añade una cola denominada «manga» y el conjunto formado por el «capirote de manga» se viste como conjunto austero, especialmente apto para el duelo o la solemnidad religiosa.

CAPIROTE

El segundo modelo también se remonta al capuchón primitivo, pero tras sucesivas transformaciones da lugar al «capirote de rollo», consistente en un rollo relleno de lana o juncos que encaja en la cabeza, y del cual sale un apéndice llamado «beca» (cuyo origen está en la manga del modelo anterior) que cae sobre uno de los hombros. Este tocado también incluye una especie de cresta que cubre la parte superior de la cabeza, lo cual constituye una evolución de la parte del capuchón que cubría el cuello. El segundo modelo se viste en actos solemnes como fiestas, bodas o celebraciones diversas.

BONETE Y SOMBREROS

El primero es un gorro bajo que puede ser tanto cilíndrico, como de base circular y parte superior cuadrangular o también circular pero de menor dimensión. Se confecciona con fieltro, lo que le aporta dureza y estabilidad. Puede incluir un pequeño rabito que remata la copa o una pequeña vuelta de la tela en la base («bonetes doblados»). Permite ser complementado con otros tocados como tocas o turbantes.

El sombrero es  similar al bonete pero con alas, su función es proteger del sol. Los materiales más habituales para su elaboración son la palma para los sombreros de verano, o la tela, el fieltro, la lana, el raso o el terciopelo para los de invierno. Incluyen más guarniciones que los bonetes, como cordones, tres vetas o cintas, trenzas, plumas y borlas, localizándose estas últimas en lo alto de la copa. Algunos tipos específicos de sombreros son los de hierro, o los sombreros con las alas curvadas hacia arriba.

CALZADO

Algo típico y muy popular durante la moda gótica eran unos calzados que tenían las puntas muy largas, pero estos tan solo fueron llevados por la alta sociedad, pudiendo reconocer el rango que poseía cada noble por la largura de su calzado.

Bota corta de cuero que se podía llevar con un zueco

Detalle del cuadro del Matrimonio Arnolfini : zuecos

ZUECOS, CHAPINES, Y ALCORQUES

Calzado de suela gruesa de corcho o madera, que puede decorarse con motivos heráldicos, sedas, oropeles y joyas.

Existen leves diferencias entre los chapines, considerados calzado de lujo, frente al carácter humilde de los zuecos;

los alcorques, que carecían de punta y de talón frente a zuecos y chapines que cubrían toda la planta

En el caso de los que tenían suela de corcho: chapines, alcorques y zuecos; por último, los calzados sin talón, que eran también usados con zapatos o borceguíes, son las galochas, pantufos y chinelas.

BORCEGUÍES

los borceguíes y las botas

recreaciones de borceguíes y botas

ZAPATAS

Calzado muy similar al zapato, con la diferencia de que dispone de una suela más fina y flexible, lo que permite llevarlo con chapines.

ABARCAS

Calzado rústico, propiamente pastoril que consiste en un trozo de cuero que actúa como suela que se cose con una cinta entrecruzada para sujetarlo al empeine.

Calzado compuesto por una base semirígida o de cuero que se sujetaba al empeine con cintas o tiras de cuero, son las abarcas y las suelas; calzado de cuero que cubría solo el pie

SUELAS

Calzado equivalente a las actuales sandalias, característico de las órdenes mendicantes, y que se compone de una base semirrígida sobre la cual descansa la planta del pie y de varias tiras de cuero que la sujetan al empeine y a los dedo

FUENTES:

http://opusincertumhispanicus.blogspot.com.es/2012/12/el-brial_29.html

Haz clic para acceder a TFE000937.pdf

La Vestimenta de la Edad Media

https://historiadeltraje.wordpress.com/tag/baja-edad-media-2/

http://aulamedievalindumentaria.blogspot.com.es/

https://es.wikipedia.org/wiki/Indumentaria_en_la_Edad_Media

http://historicenterprises.com/   (fotos)

Museo del Prado, Madrid,

Museu Nacional d’Art de Catalunya, Barcelona

Base de datos “Galería on line”

BIBLIOGRAFÍA:

Platero, Arantza y Mónica Moreno García, «Panorama de la indumentaria en los siglos XIII y XIV. Del pellote a la jaqueta», Akobe: restauración y conservación de bienes culturales, 7 (2006)

Polite Cavero, Carlos Miguel, Guía de Indumentaria Medieval Masculina. Peones ricos o acomodados (1168-1220), 2010.

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