Pequeña historia de los belenes

 Representaciones de la Natividad de Jesús


Frontal de la Virgen de Avià  Siglo XII.  Museu d’Art de Catalunya. Barcelona.

 La representación de la Natividad proviene del mundo paleocristiano. En diversas catacumbas del siglo III aparecen las primeras representaciones de la Virgen con el Niño y de la Epifanía en donde unos reyes (a veces 2 otras 3) le presentan regalos al Niño Jesús. Éstas se extienden al mundo de los sarcófagos paleocristianos o la decoración de mosaicos en iglesias.

En los orígenes del Cristianismo se encuentra algún rastro de la representación de la Virgen con el Niño. Es el caso de las pinturas marianas de las catacumbas de Priscila, en Roma: una de ellas muestra a la Virgen nimbada con el Niño al pecho y un profeta (quizá Isaías) a un lado.

ORIGEN DEL BELÉN


Gruta del Pesebre en Greccio (Italia)

La primera vez que se realiza un Nacimiento dándole una mezcla de sentido teatral, Belén viviente y Belén “figurativo” fue gracias a San Francisco de Asís (1181/82-1226). En la Nochebuena de 1223, en la localidad de Greccio (Italia), San Francisco realizó una misa de Navidad en una cueva en donde utilizó un pesebre vacío (símbolo del niño que va a nacer) junto con una mula y un buey vivos, recreando la pobreza en que nació el niño Jesús.
Fue tal la repercusión de este acto que en 1228 ya se creó una ermita en esta cueva para recordarlo, al mismo tiempo que se fueron materializando la representación de las figuras del Nacimiento en madera, cera o piedra para exponerlo en las misas de Navidad y por consiguiente el nacimiento del Belén.

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Nacimiento de Arnolfo di Cambio
(Sta. María Mayor, Roma)   1285-1291

LOS NACIMIENTOS EN EL SIGLO XV
Durante el siglo XV las figuras que se realizaban para un nacimiento son las principales del portal, es decir la Virgen y el Niño, un San José, la mula y el buey y una serie de ángeles. En algunas ocasiones se acompañan también los 3 reyes magos pero las escenas se simplifican a lo más básico del Nacimiento.

Italia sigue siendo el foco por antonomasia de la creación de estos nacimientos. De 1485-89 es un maravilloso Nacimiento realizado por Guido Mazzoni (1450-1510) que se encuentra en el Duomo de Módena. En esta ocasión, las grandes figuras realizadas en terracota policromada, se compone de una Natividad en la que son los pastores los que vienen a adorar al Niño.

 Belén de Jesús (Palma de Mallorca). Finales s.XV
En España, el Nacimiento más antiguo que se conserva pertenece a este siglo XV, cuya influencia proviene de los Nacimientos napolitanos. Se trata del Belén de Jesús (Palma de Mallorca) realizado posiblemente por la familia de los Alamanno a finales del siglo XV. Las imágenes de la Virgen y San José, así como algunos ángeles músicos pertenecen a esta época mientras que los pastores y ovejas son del siglo XVI y el Niño del siglo XVIII.
LOS NACIMIENTOS EN EL SIGLO XVI

A medida que se va entrando en el siglo XVI se fomenta cada vez más los temas iconográficos relacionados con la Natividad, Epifanía o la Huída a Egipto entre otros temas. El tema de la Natividad o Epifanía sigue representándose en todos los soportes, es decir, en piedra, en madera, en tabla o en lienzo, y la ubicación es es portadas, cuadros de devoción y sobre todo retablos que son erigidos para las catedrales y todo tipo de iglesias.

 Un ejemplo representativo español del siglo XVI es el Tríptico de la Epifanía en la iglesia de Covarrubias (Burgos). Una obra de autoría anónima pero que refleja las características de la escultura de la primera mitad del siglo XVI e influencia de la pintura flamenca de Hans Memling.
BELENES EN EL SIGLO XVII
El siglo XVII en España es realmente propenso para la escultura. Tras la aprobación del Concilio de Trento en el siglo XVI en donde se establece una regla para la difusión de las imágenes, es el siglo de la profusión de las órdenes religiosas y la fundación de numerosos conventos y monasterios, junto con iglesias, parroquias además de un alza de la clase nobiliaria. Todo esto implica que haya grandes talleres escultóricos que den servicio a esta clientela, destacando principalmente la escuela andaluza y la escuela castellana.

Relieve de la Adoración de los Pastores de Juan Martínez Montañés (Retablo del Monasterio de San Isidoro del Campo, Santiponce, Sevilla) 1613

Juan Martinez Montañés (1568-1649) fue un gran escultor que proviene de la escuela andaluza. Fue amigo y compañero del pintor Velázquez. Entre sus esculturas destacan algunos altos relieves con el tema de la Natividad que fueron de gran trascendencia para el culto de este tema y el trabajo de los Nacimientos.

Escena de la Epifanía de La Roldana. Escuela de Cristo (Sevilla)

A finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII, hemos de destacar a una escultora de la escuela andaluza que consiguió alcanzar el título de Escultora del Rey y cuya obra destaca por la dulzura y sensibilidad de su talla y sus pequeñas escenas de barro cocido y policromado. Me refiero a la escultora Luisa Roldán (1662-1706) , más conocida como “La Roldana”. En su producción religiosa, destacan las iconografías de la Virgen, y pequeñas escenas a modo de dioramas en donde se representan pasajes de la infancia de Cristo como el Descanso a la Huída a Egipto o la Sagrada Familia.

Belén  de Francisco Salzillo

fue realizado entre 1776 y 1783 para el noble murciano Jesualdo Riquelme y Fontes y completado por su discípulo Roque López y su taller. Quedaría concluido en 1800.
Aunque los belenes se pusieron de moda en la España de Carlos III y a pesar de la sangre napolitana de Salzillo, el de la colección Riquelme se diferencia del presepe napolitano al inspirarse en el campesinado español, por su profundo sentimiento religioso y tendencia a la narración, así como por el modelado de las figuras con sus ricas policromías. No obstante, en Murcia la tradición de montar belenes se remonta al siglo XVII, en comunidades religiosas como las Capuchinas, Agustinas, Carmelitas o Clarisas,

EL BELÉN NAPOLITANO Y EL SIGLO XVIII

Hablar de los Belenes del siglo XVIII es hablar de la importancia de los Belenes Napolitanos. El rey Carlos III, en su tiempo como Virrey de Nápoles, tenía por costumbre adornar su palacio con esta modalidad de belenes, el cual, como ya hemos comentado, tiene su tradición desde el siglo XVI. A su llegada a España como nuevo Rey, impone la costumbre de adornar sus casas reales con estos belenes y por ello se extiende esta moda por todas las casas nobiliarias.

Belén Napolitano de Antonovich (León) Siglo XVIII

 
Belén del Príncipe (Palacio Real de Madrid) Siglo XVIII
El Belén del Príncipe se trata del primer Belén que el rey Carlos III trajo en 1760 del reino de Nápoles, del cual se conservan muy pocas figuras. Posteriormente, su hijo Carlos IV lo fue ampliando cada vez más entre 1786 y 1788, llegándose a decir que poseía la totalidad de 5.950 piezas entre figuras, escenarios y complementos. Muchas de estas piezas se han perdido a lo largo de los años, pero afortunadamente se conserva una gran representación de ellas.

LAS PRIMERAS ESCENIFICACIONES DE LA VENIDA DEL MESÍAS
 
Es a partir del s.VIII cuando comienzan a representarse en lugares céntricos de algunos pueblos escenas del Nuevo Testamento, como la Natividad o la Resurrección de Jesús.
Con el paso de los años, éstas fueron perdiendo el sentido más religioso para convertirse en teatrillos costumbristas que sustituían a los personajes de los Evangelios por otros más acordes con la sociedad medieval.
Ocurrió entonces, que esta tradición de representaciones de los misterios en tiempo navideño pasó a desarrollarse, sin mucha pompa, al amparo de monasterios y conventos. Quizás, precisamente por la sencillez de las mismas es difícil encontrar más datos o reseñas escenográficas en comparación con otro tipo de actuaciones religiosas.
Pero sobre ellas hay un dato clave. Ya hacia finales del s.XII durante el papado de Inocencio III .
Este Santo Padre mostró su desacuerdo con estas recreaciones que para muchos religiosos  habían caído en la vulgaridad y acabó por prohibir estas representaciones.

BELÉN DE LA CASA DE CORREOS DE MADRID

En la sede de la Comunidad de Madrid, junto a la Puerta del Sol, se puede visitar todos los años, un belén grandioso (y lo decimos tanto por la calidad como por el tamaño).
En la imagen, la edición 2016 que tiene 150 metros cuadrados, donde toda su escenografia nos trasladó al siglo XVIII, a la Nochebuena de la Villa y Corte cuando reinaba Carlos III, que trajo a España los Belenes Napolitanos

 FUENTES:

3 comentarios sobre “Pequeña historia de los belenes

  1. Muchas gracias por su explicación. A todo ello creo que se le suma la contribución de la familia frnciscana (especialmente la Segunda Orden: la Orden de las Hermanas Pobres de Santa Clara -las clarisas-) en difundir el «loco atrevimiento» de representar el Misterio de la Natividad del hermano Francisco. FELIZ NAVIDAD. PAZ Y BIEN CON EMMANUEL

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